jueves, 30 de julio de 2020

En cuarentena Julio 2020

El tiempo pasa volando, una expresión que acostumbramos a decir, en referencia a que en muchas cosas de nuestras vidas no percibimos la rapidez del transcurso del tiempo, en la forma como lo medimos los humanos, tomando como referencia la tierra, sin complicarnos en la relación espacio tiempo de la teoría de la relatividad. Este mes de julio se cumplen 19 años y casi cuatro meses del nacimiento de Sebastián. Como recordarán describí en su historia que nació en la Clínica Santa María de la ciudad de Acarigua, Municipio Páez, del Estado Portuguesa. Nació coloradito y de ahí fuimos al Seguro Social, donde le colocaron la lámpara para equilibrar la bilirrubina. Bueno ayer miércoles 22 de julio, se realizó una jornada especial por parte del Consejo Nacional Electoral, para registrar a los nuevos votantes y para los que necesitaran hacer cambio de residencia. Nos ofrecieron hacer el traslado de los interesados desde nuestra residencia en la Urbanización Camburito, hasta la Alcaldía de Araure en la zona de la Plaza de Araure. Le dije a Sebastián que tendríamos que levantarnos temprano para asistir a ese evento. Por la noche anterior le dije que se acostara más temprano ya que está acostumbrado, debido a la cuarentena, a dormir tarde, y levantarse tarde. Como nos citaron a las 10 de la mañana en la escuela de la urbanización, yo me levanté a las seis treinta para tener tiempo de realizar mis rutinas de ejercicios, la ducha y luego colocarme las medias de compresión, que me lleva media hora completarlo. A las siete ya estaba yo iniciando la elaboración del desayuno. A las ocho lo desperté y tardó como quince minutos en levantarse. Fue al baño y luego, como siempre, me saludó con un beso y se puso a caminar. A las ocho y cuarenta empezó a desayunar y terminó como a las nueve y cuarto.  Se vistió y a esa hora llegó el recordatorio para que nos desplazáramos al sitio de reunión para la salida, vale decir en la escuela, pero 10 minutos más tarde llegó un nuevo mensaje, informando que la hora de salida se había cambiado para las  12 del mediodía. Así que procedí a realizar las llamadas a las personas que en este urbanismo no tienen WhatsApp actualizándoles la información de salida. Reorganizamos el programa personal para aprovechar el tiempo de espera. A un cuarto para la doce salimos y pasamos buscando por la vía, unas cuantas casas más adelante de la nuestra, a la señora María y a su hijo de 12 años. Se llama Jesús y es un niño también especial, pero con otro síndrome que lo afecta en su comportamiento. Se le controla por medicación, Por su patología tiende hacer cosas que se le prohíben, a no usar la mascarilla y a veces se pone muy rebelde. Aunque la jornada no era para él, había que llevarlo dado que no sabíamos la hora de regreso, y su mamá es quien lo controla bien. Yo lo he tenido en mi casa y realmente es difícil de cuidar. Yo lo amenacé que si no usaba la mascarilla se tendría que quedar, y fue la única manera de que se la pusiera.  Llegamos al sitio de reunión y fuimos los primeros. Esto no me extraño, ya que los venezolanos hemos adquirido fama por la manera de acomodar los horarios a nuestras necesidades. Poco a poco fueron llegando otras personas. Sebastián empezó a usar su celular sentado debajo de un árbol que nos daba sombra, porque el sol estaba en pleno apogeo del medio día, aunque la nubosidad ocasionalmente interrumpía el paso de la radiación. Llegaron las 20  personas que habían confirmado la asistencia así como los coordinadores de la actividad, entre ellos el sr Dany Oses, quien forma parte de la organización CLAP y de nuestra calle 1.

A la una y cuarenta y cinco llegó la unidad Yutong que pertenece al gobierno, para transportarnos. Abordamos el autobús y era una unidad nueva, full aire acondicionado, y su respectiva música. Ocupamos los asientos de tercera edad, aunque sobraban muchos puestos. Alcanzamos la plaza de Araure a las dos y treinta, y nos organizaron en una fila, indicándonos que pasaríamos a penas finalizaran con otro grupo, del cual faltaban ya pocos. En verdad todo bien organizado, y el orden a cargo de las fuerzas armadas. Había solo un equipo de computación y la atención no era tan rápida. 

Una joven de unos 22 años pasó llenado un formulario general. Yo le había estado preguntando a Sebastián sobre sus datos, de manera que los recordara para la encuesta y para cuando le tocara ir a la mesa de registro del CNE. La muchacha empezó hacerle preguntas y el le respondía con información muy completa y ella solo requería lo más básico. Yo no intervine y deje que se entendiera y que él resolviera el problema de comunicación. La señorita no preparada para estos casos hizo un comentario desafortunado sobre Sebastián, dado que no le entendía las respuestas por tono grave de su voz, y dijo que hablaba como portugués. Tampoco dije nada y ella terminó de llenar la información. Luego me correspondía a mi persona, y cuando le estaba dando mi apellido, pude ver en la planilla que había escrito el segundo apellido de Sebastián y no el primero, y eso que él le había deletreado su primer apellido. Le hice la corrección y ella completó mi información, para seguir avanzando con su trabajo.

Esperamos durante mas o menos una hora, parte de ese tiempo lo pasamos viendo la gran cantidad de Iguanas que hay en la plaza y viviendo en los árboles. Bajan a buscar comida que la gente les da, generalmente comidas para humanos. Luego suben hasta las ramas más altas y allí hacen sus necesidades. Más de una persona fue sorprendida por el chorro de orinas y de excremento, causando la risa del resto de las personas que estábamos allí. Sebastián se cansó de estar de pie, y se santo cómodamente debajo de un árbol que estaba justo en lugar donde hacíamos la fila. Repentinamente pegó un grito y la gente comenzó a reírse. Las iguanas habían orinado a Sebastián. Le hice que se quitara de allí a sabiendas que luego vendría el excremento. La orina le cayó en un brazo y el olorcito no se dejó esperar. Saque agua potable y le ayudé a que se lavara bien la piel, y luego saqué las servilletas para que se secara. Realmente no lo tomó tan mal ni expresó mayor preocupación por el incidente, se lavó, se secó y continuó tranquilo. 

Por fin le tocó pasar a la mesa de  los representantes del CNE para realizar su registro como "nuevo votante", cuando él estaba en antesala me pasaron a mi así que le dije que observara lo que hacía la persona que estaba delante de él para que aprendiera. Habíamos memorizado el centro de votación que es una de las preguntas que hacen. Lo demás información personal. Respondió bien a todo y no tuve necesidad de asistirlo. Se levantó y le dijeron que tenía que esperar su reporte. Mientras tanto me atendieron a mí, que mi caso era cambio de residencia, que es el nombre técnico, por cuanto yo iba era a cambiar el centro de votación, para uno que queda en la Urbanización donde vivimos. Nos dieron nuestro reporte de gestión con la información que se había alimentado al sistema, y él le mostraba a algunas personas el documento que le habían entregado. La gente se reía sanamente. Faltaban como diez personas, así que invitamos a la señora María y a su hijo especial, Jesús, a tomar un refrigerio en una panadería cercana. Compramos pan saldado y Gatorade, y nos fuimos a la plaza donde si podíamos quitarnos las mascara para comer. Arrasamos con el pan y las bebidas y recuperamos fuerzas para esperar ir a casa en el transporte que nos había suministrado el gobierno. 

Llegamos a nuestra casa como a las cuatro de la tarde. Antes de hacer el almuerzo le pregunte que había entendido de la actividad que habíamos hecho hoy. Ya yo le había tocado el tema la noche anterior, así que una vez culminada la actividad, quise reforzar el aprendizaje. Dudo un poco, entonces le fui haciendo preguntas, ¿cuál derecho adquieres cuando cumples 18 años?, ¿cuál deber debes cumplir para ejercer tu derecho? y así aclaró y consolidó el conocimiento de la actividad que habíamos realizado.

Cuando nació, tuvo que ser sometido a radiaciones para bajar su bilirrubina, en el Seguro Social; cuando pasa a la vida pública como nuevo votante, lo orino una iguana, que rápido pasó el tiempo entre los 0 y los diecinueve años. Por eso este Spot: Del Seguro Social hasta el CNE 19 años.

 


lunes, 20 de julio de 2020

Mes de Julio 2020

Estamos casi a mediados del mes de Julio 2020. Seguimos cumpliendo religiosamente  las instrucciones del gobierno de Venezuela, para protegernos del COVID 19.  Desde el mes de Junio Sebastián ha venido recibiendo instrucciones a última hora, por parte de sus profesores de UNEARTE, en las materias que está cursando en el semestre. Algunos profesores dejaron para el final de semestre sus requisiciones, con trabajos muy largos, otros asumieron que ellos habían entregado el plan y que los estudiantes los estarían siguiendo. Para una materia con tiempo muy limitado había que hacer un video con una autocrítica de alguna pintura que ellos hubiesen hecho. Otra materia tenía que hacer un dibujo libre. Todo a enviarse por WhatsApp. Sin embargo he venido detectando que Sebastián se entretiene con NEFLIX y le lleva más tiempo hacer sus trabajos por la desviación de la concentración. Se lo venía diciendo desde hace tiempo, pero he sido muy elástico debido a la cuarentena durante la cual él no ha salido a la calle, aunque tampoco desea hacerlo. Una noche le recordé que debía revisar su página de la universidad ya que era su medio de comunicación con la institución. De pronto me llama y me dice muy nervioso que una materia le aparece retirada. Mil cosas pasaron por mi cabeza. Yo había visto un mensaje por WhatsApp que les informaban que tenían chance de retirar materias hasta un determinado día. Pensé que lo había tomado como una instrucción y lo había hecho sin saber lo que hacía. Me molesté mucho y le dije que su trabajo era estar pendiente de sus cosas, y que aun recordándole que lo hiciera, no lo hacía. Además le dije que estaba más pendiente de NEFLIX que de sus responsabilidades. Que su madre y mi persona estábamos tratando que el aprendiera  a llevar sus responsabilidades y a forjarse una actividad productiva para cuando nosotros no estuviéramos, por lo menos el tendría los recursos para pagar para que lo atendieran. Le resalté que esa materia retirada tenía tiempo en el sistema y él por no revisar a diario, no se había dado cuenta. Le dije que buscara en la página a ver si había donde enviar un correo para plantear el problema. Nos afectó a ambos el regaño. Yo le deje lista la cena y me fui a mi cuarto a respirar profundo y meditar, llegando a la conclusión calmada, que había dicho más de lo que debía decir. Muy tarde fue a mi cuarto y su rostro reflejaba angustia y preocupación, y me dijo que no había forma de comunicarse con la Universidad. Yo le dije bueno hijo repetirás esa materia que le vamos hacer. Arrugo la cara y se fue y golpeo algo con el puño. Salí y le dije que ya no se preocupara que se durmiera tranquilo. A la mañana siguiente se levantó temprano y me dijo que si yo había dormido bien, le dije que más o menos y que tenía alunas ideas para tratar de solucionar el problema. Le sugerí le escribiera a la coordinadora indicándole que le aparecía esa materia retirada y que él no lo había hecho, además que había cumplido con sus asignaciones. Igualmente le dije le escribiera al profesor y le pidiera le ayudara a resolver la situación. Bien pronto la coordinadora le respondió que esa materia la había retirado el profesor y le dio unos correos de UNEARTE en Caracas, para que planteara su problema. Sin embargo el profesor también le contestó y le dijo que había retirado la materia porque no tenía los recursos tecnológicos para comunicarse con los estudiantes y en aras de no perjudicarles su historial académico había decidido retirar la materia. Ahí se terminó el problema, y lo dejamos así por la buena intención del profesor, en especial por Sebastián que no ha repetido hasta ahora, ninguna materia. Me prometió que se iba a concentrar más en sus trabajos. 

Sobre la marcha debía prepara tres materias y en muy corto tiempo. Ya había invertido mucho tiempo haciendo una creación plástica, pero con la distracción de Netflix pues estaba atrasado. El Proyecto Artístico Comunitario tenía trabajo de campo, había que levantar una información con los líderes comunitarios, tomar fotografías y hacer un croquis del urbanismo. Luego revisar la información recolectada, organizarla y redactar un largo informe. Trabajaba unas horas en el proyecto y otras en los dibujos, y en la preparación de un guion para una autocrítica. Las últimas dos semanas trabajó de lunes a lunes, para poder cumplir con los tiempos establecidos. Algunos días estuvo hasta muy tarde la noche pero logró darle cuerpo a sus trabajos. Se empezaron a enviar por WhatsApp y por correo, los informes  preliminares, pero no hubo feedback por parte de los profesores, así que trabajó a ciegas asumiendo que estaban bien, aunque el apuro de última hora dejo entrever falta de calidad y de orientación en los trabajos. Hizo un bonito informe  del Proyecto Artístico Comunitario, en el cual hice de tutor, para suplir las lagunas que tiene el equipo de Sebastián para la elaboración del trabajo, sin ayuda del profesor, quien siempre socializa los contenidos en clase, pero que durante la cuarentena, no pudo hacerlo. Y su compañera se enfermó.

Después del 10 de julio los profesores empezaron a colocar las calificaciones en la página de UNEARTE. Una mañana luego de revisar llegó hasta donde yo estaba sentado, y con cara de tragedia me dijo: "papa habla con Cesar Ricardo para que me quite el Neflix". Le pregunte qué había pasado. Con mucha preocupación, trataba de decirme algo pero no le salían las palabras, Le dije que respirara profundo y se calmara, presentí que le había quedado alguna materia, y por eso no podía decírmelo. Cuando logró sobreponerse me dijo que había sacado doce puntos. Él sabía que esto no me iba a gustar por cuando nunca había sacado un doce en todo su record académico desde niño. Yo esperaba eso ya que él no se había concentrado en sus trabajos y se había distraído con Netflix y en alguna forma yo me confié que todo iba bien. Dada su edad, 19 años, y la responsabilidad que siempre ha tenido, no pensé que se podía concentrar tanto en otras cosas que no fueran sus materias. Le dije que se calmara y que por lo menos la había pasado, que de los errores se aprende, y que esperaba un mejor rendimiento en los próximos semestres. Se fue cabizbajo a su cuarto. Le comenté a la madre lo sucedido tanto para informarle como para compartir un poco de esta nueva experiencia de Sebastián. Me respondió por WhatsApp su disgusto porque Sebastián se estresara y que él no podía estresarse. Yo le contesté que Sebastián podía ser una persona con condición especial, pero que él estaba consciente de que había fallado en su organización. Le di como ejemplo una materia en la que sacó 18 y en la que se había concentrado 100%. La madre se calmó y entendió que él debe aprender a cumplir sus deberes y a trabajar bajo presión.

Fueron apareciendo las demás materias con un mosaico de valores, 13, 16, 18 y al final quedó una materia pendiente por calificar, la cual apareció el día 16 de julio. Nuevamente se apareció y me dijo confungido que había salido mal. 12 puntos en una materia en la que lo había visto trabajando mucho. Le pedí que abriera el correo con la intención que le escribiera al profesor que si él había cumplido con los objetivos porque había sacado tan baja calificación. En correos recibidos el profesor le había respondido a una consulta, con detalles de las tareas que debía cumplir y los valores de cada actividad. Las dos últimas y muy importantes no las hizo. Así que de broma no pierde la materia. Bueno aprobó las seis materias que cursó, y pudo haber aprobado siete, pero el profesor la retiró tal como ya lo cite anteriormente.

 


martes, 30 de junio de 2020

Rutina de cuarentena junio 2020

Han transcurrido quince días del mes de junio y la cuarentena ordenada por el gobierno venezolano continua. Se están dando ciertas libertades de salir a cumplir algunas diligencias y labores programadas y bajo estrictas normas de protección, aunque con mucha gente dispuesta a incumplirlas. Trabajarán bancos y centros comerciales, así como aquellas empresas de distribución de alimentos y otros productos indispensables para el hogar o la salud. Se dice que el horario es hasta medio día pero yo veo personas que no trabajan y regresan por la tarde con sus compras. Seguramente el gobierno está apostando a la resistencia del rebaño para desarrollar inmunidad e ir retornando a las actividades normales. Nada se ha dicho del sector educativo. Sebastián ha seguido trabajando en las asignaciones de la universidad. Ya envió casi todos los trabajos y una pintura en corriente surrealista, debe enviarla a más tardar el 30 de junio, aunque ya prácticamente la tiene terminada, y la tendría terminada a no ser que modificó mucho el plan inicial enviado al profesor y su mente creativa lo llevó por otros caminos, pero que existe la posibilidad de que el docente no lo aprecie así de esta manera, por lo tanto tuve que cortar su creatividad y devolverlo al plan inicial, para que así cumpliera con el objetivo. 

Estos  quince días han estado marcados por las rutinas diarias, sin que nos afecte en lo emocional por estar encerrados. Mas sin embargo una salida de vez en cuando no nos vendría mal y la estoy planificando para la próxima semana, de acuerdo a como se comporte el COVID 19. Conforme ya señalé en Post anterior, mi temor a salir y correr el riesgo de contaminarnos, es porque tengo la incertidumbre de si Sebastián por su condición Síndrome de Asperger, pueda tener mas sensibilidad a infectarse y complicarse, y si se infecta, pues de manera inmediata me infectaría ya quien lo atiendo soy yo. Y por mi parte soy una persona de alto riesgo de infectarme, por mi edad y por mi patología crónica del sistema naso-faríngeo. Así que para no correr riesgos he preferido quedarme en casa desde el trece de marzo hasta la fecha hoy quince de junio, y salvo una salida al centro de la ciudad, no volví a intentarlo. Adquiero todo lo que necesitamos en el mismo barrio donde vivimos, algunas cosas más caras, pero pensando que un tratamiento o una hospitalización ha de salir sumamente costosa, y con el agravante que no tengo quien pudiera encargarse de Sebastián y que pueda atenderlo como una persona con condición especial, prefiero comprar en mi barrio.

Sebastián se ha adaptado muy bien a las rutinas que le corresponden, desde que se levanta hasta que debe ir a dormirse. Se levanta  sobre las diez de la mañana va al baño y hace sus necesidades, luego comienza a caminar dentro de la casa, toma medio vaso de agua y sigue caminado. Luego se termina de preparar el desayuno, toma este y luego se prepara el café macacino, (sin la espuma), y luego de disfrutarlo va al baño y completa su higiene. Luego sale e inicia sus labores de trabajo. A la una de la tarde se come uno o dos cambures, y de vez en cuando un plato de cambur y lechosa en rodajas. Sobre las cuatro de la tarde toma su baño de sol como una media hora y luego ordena la mesa para que le sirva el almuerzo. Este siempre está acompañado de bastante jugo, generalmente de lechosa, guayaba y si hay le preparo de parchita. Por la noche a las ocho en promedio empieza su otra rutina, unos veinte minutos de práctica en el piano y luego sus ejercicios de caminata por la casa, y esto lo hace más o menos por una hora. Al final está muy sudado por lo cual entiendo que el ejercicio ha sido realmente intenso. Conforme ya señalé incluye en esta rutina tremendos saltos y carreras cortas, que no sé cómo no choca, con ciertos obstáculos que están bajos y cómo hace para frenarse, con las carreras que emprende. Luego reposa, se baña y cena, y continúa pegado a Netflix y ocasionalmente empieza hacer sus dibujos. A las once le ordeno dormirse. Así que no hay mayor cambio con lo que ya he narrado anteriormente. Esto lo hace de lunes a viernes, y los fines de semana se exceptúa estudiar o hacer trabajos para la universidad, con la idea que justamente salga un poco de la rutina y también aproveche su actividad de indagación y su parte creativa, además de su navegación y demás cosas que ve por Netflix. (Nos quitaron Directv).

Estas dos semanas hemos tenido algunos pequeños cambios en la alimentación, ya que en general hemos sido respetuosos de comer las cantidades adecuadas y que sean equilibradas en cuanto a los nutrientes. Nuestra vecina Karen me anuncio por WhatsApp que iba a preparar hamburguesas, así que nos pusimos de acuerdo para compartir los gastos. Por la noche de un día de la semana pasada, mi vecina dijo el costo y yo le transferí el mismo, a la cuenta de ella, coloque una cantidad adicional para compensar el trabajo y gastos. Ella no estaba tan de acuerdo pero ya le había transferido. Lo importante para mí era que no le había dicho nada a Sebastián, para que fuera una sorpresa en su cena, ya que siempre rotamos, pan dulce, pan marmoleado con chocolate, pan azucarado y ocasionalmente avena. Siempre se acompaña con algo de jugo natural y pocas veces con algún concentrado comercial. A las ocho y treinta me llamó la vecina y era para darme las cuatro hamburguesas que me correspondían, pero además esta bella señora incluyó medio litro de refresco. Todo venía muy presentadito en un plato grande, y aquello olía muy sabroso. Le grité a Sebastián que iba a pasar con algo peligroso y que debía cerrar los ojos y quedarse en mi oficinita. Así lo hizo y yo pasé hacia la cocina, pensando que el olor  me delataría pero no fue así. Luego de cumplir su ritual de ejercicios y de la práctica de música, tomó su ducha, y mientras tanto yo le coloque en un plato una hamburguesa y le puse en la nevera el refresco. No acostumbro a cenar tan pesado pero eso se veía espectacular, así que procedía a calentar también una para mí por un minuto en el microondas para eliminar algún riego con los parásitos de la amibiasis de la lechuga, y me agarré un poquito de refresco, que tampoco acostumbro a beber. Cuando él fue a buscar su cena, no lo podía creer, y saltaba de emoción por lo especial de esta cena de cuarentena. La guinda del pastel fue cuando agarro la botella plástica donde supuestamente había jugo y vio que era refresco. Empezó a preguntarme como había hecho todo eso, y le conté el sencillo procedimiento que había seguido a través de nuestra bella vecina, que siempre tiene sorpresas culinarias y las comparte, por supuesto la mayoría con mi colaboración económica, pero otras son regaladas. Igualmente nosotros hacemos un compartir con ellos, en especial comidas para los niños, como pan dulce, galletas María y cualquier alimento que se les gusta, y a ellos, les encantan mis sorpresas. Dejé para el día siguiente dos hamburguesas, las cuales coloque en el freezer para evitar una descomposición. Ese fue su almuerzo del día siguiente. Dos hamburguesas con jugo de lechosa. Yo no tenía almuerzo y además tenía flojera de cocinar solo para mí, así que comí frutas. 

Anoche quince de Junio nuevamente lo sorprendí ya que preparé algo que también le encanta a él, las cotufas. Yo retiré un poco antes de colocarles sal al resto y en verdad que me parecían muchas. No quedan tan sabrosas como las que se compran en el cine, ya que no les coloco margarina, pero Sebastián disfrutó plenamente esta nueva cena especial y dejó solo cuatro granos que no se abrieron y más bien se habían quemado. 

 


domingo, 31 de mayo de 2020

Finalizando el mes de mayo 2020

Estamos en los finales del mes de mayo y vamos a revisar algunos de los aspectos la vida diaria de Sebastián, durante este mes. Algunos ya los he comentado en los tres Spots anteriores, pero  también señalaré en este, otros aspectos aun no mencionados, bien sea porque los olvidé o simplemente ocurrieron esta semana. Sebastián no ha salido a la calle desde el 13 de marzo, se ha mantenido dentro del ámbito de la casa cumpliendo sus rutinas diarias ya descritas. Cuando le he preguntado si desea salir para ir de compras dentro del mismo barrio donde vivimos, me responde que aún no quiere hacerlo, y además me destaca, que no lo hace por precaución para evitar el virus. Yo tampoco le he insistido en que salga, por cuanto ignoro si los mecanismos de defensa de él son iguales al resto de los mortales o si por el contrario por su condición especial pueda tener una mayor sensibilidad o tenga inmunodeficiencia.  Así que simplemente, no he querido tomar riesgos. Mis vecinos en su mayoría no han podido cumplir con sus hijos el mandato "quédate en casa". Las familias con un solo hijo o hija, en alguna forma les resulta más fácil, pero cuando son numerosos los hijos es muy difícil y por ello a partir de la cinco de la tarde los muchachos y las niñas salen a la calle y se reúnen para jugar al fútbol, y luego continúan jugando a las escondidas hasta bien entrada la noche. No todos portan la mascarilla, y algunos se las colocan en el cuello para poder ventilar bien mientras corren. Lo que más me ha llamado la atención es que justamente la calle es paso obligado de otras personas que vienen llegando de sus trabajos o de cualquier diligencia realizada en Acarigua o Araure. Algunos de ellos son conocidos o conocidas, o incluso familiares de los chicos que juegan en la calle, y los muchachos al verlos corren a abrazarlos y son correspondidos, saltando las observaciones que los transeúntes  pueden estar trayendo el virus en sus ropas, su cuerpo, la cartera, etc.

Cuando el día es soleado Sebastián sale a tomar el sol al frente de la casa que justo da a la calle. A veces se coloca los audífonos conectados al celular, otras veces solo se lleva algún libro su interés y lee un poco. Se queda viendo hacia la calle y a las personas que pasan y le llama la atención la cantidad de persona que no portan la mascarilla, sobre todo cuando van en grupos, y me llama alarmado para que yo lo observe. Le explico que son personas que no han aceptado que este CORONAVIRUS justamente es contraído por la gente, que a propósito, descuida esos detalles y no mantienen el distanciamiento social. Me imagino que él compara con todas mis precauciones y el respeto máximo que tengo en el cumplimiento de los protocolos. 
Un par de veces en lo que va de cuarentena me dice que extraña ir al cine, que es otra de sus pasiones. El tema de las películas se complicó con el cierre de DIRECTV que ha sufrido Venezuela. Sin embargo esto también lo ha superado ya que mientras haya Internet, habrá YouTube y dispondrá también de la conexión Netflix, cuya suscripción le paga su hermano César Ricardo, que está en la diáspora. Tenemos ya una semana sin la televisión por satélite y él no ha mencionado nada que indique que le hace falta. Emplea su tiempo en YouTube, Netflix, Twitter y sus trabajos de la universidad, los cuales algunos son investigaciones teóricas, y otros son de pinturas de acuerdo a objetivos y plan de trabajo remitido por los profesores por WhatsApp o por correo. Considero que no ha tenido tiempo de aburrirse, trabajando desde las once del día hasta las once de la noche, y no es el caso del resto de los amiguitos de la cuadra.  
En cuanto a la práctica del instrumento piano, ya he destacado que lo hace porque lo conmino a que lo haga. Siempre le digo que no voy a dejar que abandone la música. Los últimos cuatro años ha tenido que estudiar solo, siguiendo las partituras que le dieron sus profesores. Debe trabajar mucho hasta lograr las notas y los acordes. Trabaja leyendo la partitura y ejecutando hasta que logra la simetría musical de un compás. Luego pasa a otro y así se mantiene una media hora diaria en promedio. Durante la cuarentena le coloqué como tarea la obra Fur Elise/Clavierstucck in A Minor-  WoO 59/ Ludwig Van Beethoven. Hace dos años el casi la había completado. Sin embargo, como no la recordaba debió iniciar nuevamente el trabajo y al principio le costó mucho, ya que es una obra de alta exigencia de ejecución, y además que no tiene con quien aclarar dudas para desarrollar y reflejar en el teclado la cantidad de símbolos y rayas demás adornos que tiene el pentagrama. Lo ha ido logrando y lo hace maquinalmente, no se le ve ni molesto ni contento, simplemente se concentra en realizar, tal como es para él, un trabajo que le asigna su padre. Sin embargo sé que algún día, esta puede ser una herramienta que lo ayude a sobrevivir económicamente en este difícil mundo que ya es complicado de por sí, más para él.
Algo que no he comentado hasta ahora en este Blog es la forma autodidacta como Sebastián aprendió Inglés. Simplemente lo hizo viendo programas de televisión. Aunque en el colegio  cursó la asignatura desde preescolar, primaria y toda la secundaria, allí no le enseñaron mayor cosa. Recuerdo que en primer año de la secundaria le compré un cuaderno para la materia Inglés, y ese mismo cuaderno lo usó por cinco años, y no llegó usar la mitad. Esto por la deficiencia de todos los docentes que le dieron, y además,  porque no pocas veces los profesores abandonaban las cátedras y venía uno nuevo que son uno o dos trabajos les aprobaba la materia. Siempre obtuvo veinte puntos prácticamente sin estudiar. La mayor parte de sus programas favoritos de la televisión los ve en Inglés, al igual que lo que selecciona en YouTube y en Netflix. En estos días me hicieron llegar un vídeo animado tipo cómic en Inglés, con una duración de seis minutos, sobre la teoría general de la relatividad, pero centrada en el concepto del tiempo imaginario en relación al tiempo que contabilizamos los humanos. Le llevé mi celular a su cuarto y le dije que lo viera. Cuando me vino a traer el celular me dijo que le había gustado, le pedí que me explicara lo que había entendido. Se puso un poco tenso, yo me quedé en absoluto silencio sin decirle más nada sino observándolo, y por supuesto en actitud de quien espera una respuesta. Luego de pensar un poco, desarrollo totalmente la idea de lo que el audio decía sobre el tema. Bueno me convenció que definitivamente este chico sabe Inglés y tiene buena base de física.  Aparte de eso, cuando ve el programa de los Simpson se suelta en carcajadas, y yo lo envidio porque no entiendo mayor cosa de esa comedia. En verdad que no sé, si le entenderán al  hablar y cual sea su nivel, ya que él habla solo,  y aquí en Acarigua-Araure, no tenemos con quién compartir conversaciones que no sean en el idioma Castellano, y a él no le gusta conversar conmigo en el idioma Inglés, quizás por mi mal acento. 
Por otra parte, uno de los trabajos finales que está haciendo para UNEARTE, es una pintura Surrealista como soporte práctico de la revisión teórica sobre este movimiento plástico, cuyo representante principal, según me dice Sebastián es Salvador Dalí. Inició el trabajo con una serie de bocetos y luego debía seleccionar uno para enviarle por WhatsApp al profesor. A mi humilde entender ninguno de los bocetos era original, estaba tomando ideas consultando la web. Tomé un juguete de su niñez, una retro-excavadora  con partes de escorpión y le sugerí que en la punta de la pala (cola del escorpión) colocara una cabeza humana, y en ese momento los dos recordamos la metamorfosis de Kafka. Como siempre, no expresó su parecer con la idea. Cuando me dijo que tenía el boceto listo y que iba hacer la foto para enviarle al profesor, me quedé sorprendido con el mismo, había dibujado perfectamente el juguete y había colocado un bello rostro femenino en lugar de la pala. Hizo la foto y la envió, y el profesor le dijo que estaba bien pero que le indicara el nombre de la obra y la técnica a utilizar. No queríamos llamarla Metamorfosis, y empezamos a buscar algún otro nombre,  él sugirió un par y yo uno, basado en mis conocimientos de biología: MUTACIÓN. Le gustó ese nombre ya que él también maneja los conceptos científicos, tanto por sus estudios básicos como por las publicaciones, cómics, películas etc. Le envió la información completa al profesor, quien no contestó nada y yo le dije que empezara la obra definitiva, de acuerdo al plan que él le había enviado. Ha ido desarrollando la obra, y remitiendo los progresos a su profesor, quien no le ha respondido. 
Hoy es 31 de mayo, Sebastián y yo hemos disfrutado cada uno de los días, cada quien con sus proyectos personales. Él ha sabido mezclar sus responsabilidades académicas con sus intereses particulares, dibujos, vídeos, e informaciones cinematográficas a través de Netflix. Nada de televisión por razones conocidas que conllevaron a la suspensión del servicio de DIRECTV en Venezuela. Esto último tampoco fue motivo de malestar para ninguno de los dos, ya que él lo resuelve,  y yo veo muy poca televisión, prefiero revisar los temas de interés por YouTube y otros canales de Internet. 

Para finalizar este Spot indicaré que hoy es domingo y nos fuimos a dormir al inicio de esta madrugada, yo me levanté para ir al baño a las 6 AM y como estaba lloviendo me quedé entre pensamientos dentro de las sábanas, y a las ocho de la mañana y cuando me levanté ya Sebastián estaba frente a su computadora. Me preocupé y le pregunté si estaba bien, me respondió que sí y que había dormido bien pero que no sabía porque se había despertado temprano si normalmente durante esta cuarentena se levanta en promedio a las diez de la mañana y si no la llamo sigue corrido. Pensé que como nosotros  tomamos refrescos muy ocasionalmente, y que como teníamos cinco meses sin consumirlo, y que decidí ayer acompañar la pasta con un Pepsi cola, la cual cuando se la serví le emocionó mucho, aunque lo limité a dos vasos; y que también por la noche consumió dos panes marmoleados (con chocolate), y un vaso de refresco, repito pensé, ¡muchas calorías en un solo día! Pero luego también me dije, seguramente algún tema que revisó anoche, lo motivo mucho y se despertó a revisarlo, pero quedo igual, no me dice nada. Tal vez las dos cosas, quien sabe.

 

jueves, 21 de mayo de 2020

Aun en cuarentena y estudiando

Desde el 13 de marzo estamos siguiendo las instrucciones del gobierno nacional, acerca de los procedimientos a seguir durante la llamada cuarentena. En nuestro hogar no hemos cuidado al máximo y desarrollamos Sebastián y yo, un plan de trabajo diario, que nos aleja totalmente del aburrimiento o la tristeza. Conforme ya comenté en Post anterior sobre cuarentena, Sebastián está cursando cuatro materias de las siete que inscribió, a través de WhatsApp y el e-mail. No han exigido otras modalidades de trabajo virtual en UNEARTE, como las vídeo conferencia, ya que son pocos los estudiantes que tienen la tecnología para hacerlo. Los profesores han creado los grupos de WhatsApp y a través de ese medio han intercambiado la información y las evaluaciones, y también se han apoyado con los correos personales para enviar informes de mayor elaboración. Hasta hoy todo ha fluido bien. Sin embargo solamente dos profesores han llevado a cabalidad esta modalidad educativa, ya que los demás, o han sido inconstantes o no han utilizado esta modalidad y por lo tanto no se sabe que pasará con las evaluaciones, si perderán o no, esas materias. 
Sebastián ha estado muy dedicado a sus trabajos. Ya tiene una rutina que la repite diariamente casi sin cambios y sin comentar que quiera algo del ambiente exterior. Se levanta en promedio a las diez de la mañana, pocas veces espontáneamente, la mayoría porque lo despierto. Después que lo llamo se queda en la cama otros diez minutos, lo que el llama "estirar el cuerpo". Se levanta va al baño y al salir me pide que lo bendiga, yo le digo !te bendigo hijo!..me da un beso, no por su propia iniciativa sino porque a esa hora estoy sentado tomando el desayuno y le muestro el "cachete" para que me bese, lo hace y una que otra vez me dice que me quiere mucho. Luego inicia dentro de la casa una caminata que dura entre 20 y treinta minutos, durante los cuales se mantiene en absoluto silencio, salvo que yo lo interrumpa. No se cuantas cosas pasan por su cabeza durante todo ese trayecto de idas y venidas entre el la sala, la cocina y el patio interno de la casa. Me imagino que deben ser muchas ideas corriendo por su cabeza porque su rostro es serio y muestra mucha concentración en ese mundo al cual no tengo acceso. Para desayunar normalmente ya tiene jugo en la nevera, café negro, y preparada la mezcla del día para rellenar el pan o las arepas, según disponibilidad. Generalmente alternamos, pan, arepas y ocasionalmente cuando dispongo de leche líquida preparo panquecas. El no se amilana con nada de lo que tenga para el desayuno. Todo le gusta así que pienso que yo cocino bien. Ocasionalmente el debe rayar el queso y rebanar el tomate según sea el desayuno. Ha aprendido que no puede comer nada frío sino que debe pasarlo por un calentamiento en el microondas. Ya tiene calculado los segundos que debe darle a cada alimento y cuando se requiera un tiempo diferente le doy las instrucciones adicionales al respecto. También le he dejado listo el jugo natural, generalmente de lechosa, o guayaba y ocasionalmente de parchita, según se consiga en la bodegas del barrio. Sirve el jugo en un vaso de vidrio, y guarda el resto del en la nevera para cuando se le agote el que sirvió, reponer en el vaso. Luego agarra el café y se prepara un mocachino, bebida de la que se ha hecho fanático pero únicamente en la mañana. Lleva todo a la mesa de su cuarto y como ya tiene adelantada la conexión al sistema de DIRECTV, ve sus programas favoritos mientras desayuna. (Esto sufrirá un cambio a partir del hoy 05/19/2020 intempestivamente la operadora suspendió el servicio en Venezuela). Se toma todo su tiempo para desayunar y se ríe en alta voz por las cosas graciosas que ve en sus programas, generalmente Chumy. Cuando termina de desayunar lleva los utensilios al lavaplatos. Sí yo he lavado los usados por mi, él lava los suyos, caso contrario le echa agua y los deja para que yo los lave. Luego de desayunar va al baño a cepillarse y hacer sus necesidades fisiológicas. Se lleva el celular y se instala allí hasta 45 minutos, lo que me lleva a pensar que se le olvida que está en el baño y siempre tengo que tocarle la puerta para apurarlo, y cuando sale le doy el discurso de siempre: tienes que mejorar esos tiempos de estar en el baño, esta es tu casa pero cuando vayas a otra los dueños se molestarán porque hay otros usuarios que quieren usar el baño! No es mucho lo que mejora con los discursos, y a veces pienso en obligarlo para que salga pronto, pero realmente lo que hago es recordarle cuando entra, que no debe demorar mucho, pensando que una presión pueda generar una evacuación incompleta. 
Cuando sale del baño va y se encierra en su cuarto y se  conecta a Internet y para continuar con la realización de los trabajos de la universidad, actividad que cumple sin levantarse hasta la 1:30 cuando va a la nevera y se come un cambur y lo acompaña con un vaso de agua. Sigue concentrado en su trabajo, pero yo escucho que frecuentemente emite sonidos los cuales los produce al aplaudir frente a su boca, mientras mueve la cabeza de un lado a otro. Ocasionalmente lo interrumpo para informarle algo o indagar sobre lo que esta haciendo y sus progresos. También le hago sugerencias sobre los dibujos que está haciendo que se ajusten al movimiento plástico que le están evaluando. Generalmente me hace caso y modifica sus proyectos. También le aviso que saldré a la calle hacer las compras. Es uno de los pocos momentos que expresa preocupación por mi integridad, ya que me dice:" papá cuídate mucho, tu sabes por lo de.... no llega a mencionar a que se refiere, es casi como las expresiones de los actores de la serie de Harry Porter, con el innombrable. Pocas veces se entera de la actividad de la calle porque casi siempre tiene los audífonos, salvo que sean ruidos muy altos o gritos de niños, entonces sale a verificar, y luego regresa a su trabajo. Sobre las cuatro de la tarde, lo mando a tomar el baño de sol. Se sienta en el patio externo frente al sol, en shorts y guarda-camisa además de su gorra. Está allí en promedio media hora, durante la cual va rotando su cuerpo para recibir sol en forma equitativa y asegurarnos que se desencadenan los pasos para la síntesis de vitamina D. Sobre las cinco de la tarde almorzamos, en la medida de las posibilidades y gracias a los aportes de la diáspora vamos alternando carnes, pollo, y pasta con salsa a base de sardina o carne, así como granos, estos preparados por  Karen, una vecina que los cocina muy sabrosos. Casi todos los días acompañamos con plátanos, que pueden ser horneados o salcochados. En general se come todo lo que le preparo. Al arroz le añado los aliños verdes, y aunque los corte en trozos muy pequeños generalmente los aparta y a escondidas los desecha. Para que lo consuma completo, simplemente los licuo y esa salsa se la añado al arroz cuando aun no ha comenzado a evaporar el resto de agua. También ocasionalmente comemos papa que le gusta con la concha y salcochada y que las salcocho junto al pollo y estas toman el sabroso sabor del caldo. Luego se prepara el tradicional café marrón de la tarde, el cual toma en su cuarto viendo sus programas favoritos por Internet. 
Entre las siete y las siete treinta inicia una rutina de caminata dentro de la casa. Recorre toda la pequeña sala hasta mi micro oficina, va y viene, va y viene y luego empieza a pegar saltos, los cuales me hacen temer que pueda golpearse la cabeza con el techo, ya que el es muy alto y el techo y demás estructuras no están tan altas. Pero todo lo hace bien. Todo esto lo hace escuchando vídeos del celular y con sus audífonos. Cuando se le agota la batería acude en mi ayuda para que le preste mi celular y continuar ejercitándose. Esta actividad la realiza por una hora, y suda copiosamente. Esta modalidad la aprendió de mi, ya que en los últimos diez años, siempre  me he ejercitado en la casa. 
Cuando se repone del cansancio debe, y repito debe, practicar piano. Si no lo obligo abandonaría la música. Yo le digo que es una herramienta que algún día le ha de ayudar, y cuando se sienta a ejecutar el teclado en la modalidad de piano, se "desaparece" de la sala y toca bien bonito sin expresar ningún malestar por estar haciendo algo que le impongo. 
Luego se baña, unas veces se tarda, otras veces lo hace mas rápido, culminando con las actividades normales, como vestirse y cenar, una cena relativamente liviana. A las once lo mando a dormir, lo cual no hace con mucha alegría por cuanto son sus horas mas creativas. Generalmente los viernes y sábado nos acostamos un poco mas tarde.

viernes, 15 de mayo de 2020

Segundo semestre UNEARTE 2020


Para las inscripciones de este segundo semestre hubo muchas dificultades. En el ambiente educativo se corrió el rumor que las plataformas de las universidades eran de empresas norteamericanas y por lo tanto dejaron de prestar el servicio a Venezuela, para evitar ser sancionados por el gobierno de los Estados Unidos. La secretaria de universidad pidió que los estudiantes estuvieran atentos para cuando la pagina estuviese disponible, eso significaba estar abriendo constantemente el portal, y no todos los estudiantes tienen equipos inteligentes o incluso computadoras. Sebastián tiene los equipos y aun así cada vez que lo intentaba no abría. Encontré una compañera de clases de Sebastián y me dijo que ella había podido inscribir dos materias, así que llamé a mi casa y le hice el comentario pero él me respondió que no abría. Así de complicada estaba la inscripción. Luego de mis labores llegué a la casa y comencé a revisar en Internet, todo lo publicado por la universidad sobre inscripciones. Encontré mucha información pero del semestre anterior, sin embargo tuve la suerte de encontrar un comentario de un estudiante que le habían dado unos códigos y que con ellos abría la página para inscribirse. Le dí la información a Sebastián haber si funcionaba para este semestre y para alegría nuestra abrió la pagina pero no pudo inscribirse ya que la materia PROYECTO DE ACCIÓN COMUNITARIA, no aparecía aprobada, y esa materia priva para todo el proceso de inscripción. Lleve a Sebastián a la universidad para que hiciera el planteamiento y él incluso le hizo una entrevista grabada en su celular a una de las coordinadoras, que como conoce la condición especial de Sebastián, le tiene mucha paciencia. Ella reconoce en la entrevista la problemática para las inscripciones y se comprometió a solucionarlo, y en el caso de Proyecto Comunitario, indicó que el profesor de la materia tenía un problema en el sistema y hasta que no lo solucionaran no podría hacerse el proceso de inscripción. Bueno yo no podía creer que Sebastián hubiese hecho esa entrevista tan formal. Es el caso que una coordinadora se fue a la oficina central de UNEARTE  y llevó consigo todos los casos con problemas. Tardó casi una semana, en Caracas, pero Sebastián entraba tres o cuatro veces al día en la página, con la esperanza de que hubiesen solucionado el problema. Por fin apareció la materia P.A.C y otros dos materias, las cuales inscribió, pero con ellas solo llegaba a once créditos y el mínimo era doce. Dada la cercanía de la fecha tope para cerrar la inscripción, le dije a Sebastián que lo llevaría a la universidad para que lo ayudaran. Así se hizo y bueno cuando él va a la coordinación, me comenta Sebastián que se ríen, porque ya saben la manera formal de él al plantear los problemas. Cuando salió me dijo que una de las coordinadoras lo ayudó inscribiendo una materia, que aunque correspondía al tercer semestre, él podría iniciar las clases ya que el sistema no lo excluiría por tener mas de doce créditos académicos, pero que debía estar pendiente ya que aparecerían mas ofertas. Durante las siguientes semanas y ya iniciadas las clases aparecieron en el sistema las nuevas ofertas correspondientes al segundo semestre y Sebastián las fue incorporando dado que no le chocaban con ninguna materia. Para finales de noviembre apareció otra materia y Sebastián la inscribió aunque no tenía horario. Yo le dije que si le llegaba a interferir con la del tercer semestre pues que la retiraba. Al fin la profesora encontró un hueco  en el horario que no chocaba con el de ningún estudiante. Con esa materia Sebastián completaba siete, y él quería retirar la del tercer semestre, pero yo no lo dejé ya que prácticamente estaba terminando el semestre y el iba muy bien, y no era una materia de especialidad, pero si con ello acumulaba créditos.
Luego de cumplidas las formalidades administrativas de la inscripción y la obtención del nuevo carnet estudiantil, se dio inicio al nuevo semestre cursando cuatro materias, aunque con la instrucción que aparecerían nuevas ofertas el estudiante debería estar pendiente. La información entre los mismos estudiantes fue mas efectiva que de la administración UNEARTE, y en la medida que aparecieron nuevas materias se fueron inscribiendo, aspectos que ya relaté al inicio de éste Spot. Yo orienté a Sebastián para mantener el orden en el cumplimiento de las asignaciones. Siempre comenzar con el registro de las materias en Drive y el pendiente de cada con sus respectivas fechas de entrega, e ir ejecutando el plan, así como su actualización.  Las primeras semanas fueron relativamente fáciles, luego se fue complicando el semestre con la incorporación de las nuevas materias que aparecieron en oferta.  En cuanto al P.A.C  el grupo quedó igualmente conformado por Sebastián, Mariángel y Heidimar. Aparecía en nómina otro compañero, sin embargo nunca asistió a clases.  No hubo cambio en la dinámica de las clases. El profesor asignaba investigaciones y los estudiantes preparan los contenidos en el hogar,  supuestamente en equipo, y luego se intercambian y enriquecían la información durante la clase en la universidad. Tampoco cambió la dinámica del equipo, cada quien trabajando por su cuenta. Le di instrucciones a Sebastián de hacer los trabajos y enviarlo a sus compañeras, ya que estas no tomaban la iniciativa. La compañera Mariángel empezó a faltar a clases y sin avisar ni a sus compañeros y menos al profesor. Finalmente quedaron Heidimar y Sebastián ya que la otra compañera no asistió mas y al final perdió no solo la materia sino el semestre.
Nuevamente UNEARTE inicio el programa de los almuerzos y otra vez debimos comprar un recipiente nuevo con las especificaciones que indicaron. Los plásticos anteriores no fueron devueltos y apenas si fueron utilizados, pero nadie pide explicaciones por ello y todos los estudiantes optan por comprar uno nuevo. Dado que a Sebastián le gusta almorzar en la universidad yo lo complazco que lo haga. Las ultimas dos semanas de noviembre del 2019 estuvo saliendo casi a la una y treinta y no porque tuviese clases, sino porque el almuerzo fue siempre pescado y aunque lo repitieron, a Sebastián no le importó ya que le gusta mucho comer pescado, y el se toma todo su tiempo para no tener algún incidente con las espinas. Algunos de esos días ha debido seguir en clases hasta las tres de la tarde. El tiene todo su equipo para lavarse y cepillarse. El último día que dieron almuerzo le informaron que no habría mas almuerzos por el resto del semestre. Tampoco devolvieron el recipiente plástico y entendí que es política de los organizadores de quedarse con ellos, pero no indican el destino de los mismos.
El semestre estuvo lleno de muchos imprevistos y Sebastián se adaptó a las circunstancias. Quizás la más incómoda es que recibía los mensajes de los profesores indicando que ese día no darían clases, pero lo hacían pensando solamente en los que viven en el caso ce la ciudad, y olvidando que los que viven en las afueras deben madrugar para conseguir el transporte y llegar a tiempo, que es justo el caso nuestro. Hubo un docente que fueron mas las veces que faltó a dictar sus clases que las que asistió, sin embargo las pocas veces que lo hizo estableció las pautas a seguir por los estudiantes en la elaboración de los trabajos y al final se pude apreciar que los muchachos les gustaba su carrera porque los trabajos fueron muy buenos. Esto se puedo apreciar en los llamados trabajos finales y en la muestra pública. Cabe destacar que el mes de enero del 2020 se acumularon gran cantidad de trabajos en todos las materias y el semestre finalizaba en febrero. Esto hizo que Sebastián descuidara dos trabajos que por poco le cuestan la materia. Aquí influyó también que el le mostraba los trabajos al profesor para que le dijera como estaban saliendo y le contestaba vas bien pero debes mejorarlo, pero nunca le indicó que debía mejorar, y Sebastián no entendió las instrucciones del profesor. Por primera vez en toda su vida desde pre-escolar que obtuvo una baja calificación de trece puntos.
Terminó el semestre con la muestra publica de los trabajos de especialidad y Sebastián participó en ella con dos trabajos, uno de ellos, con la técnica de la mancha, muy bien comentado por el público. Esta vez asistimos, una familia, su abuela materna y mi persona.

martes, 5 de mayo de 2020

Primer semestre UNEARTE



En febrero del año 2019, aun sin cumplir los dieciocho años, y habiendo aprobado todas las materias del TRAYECTO INICIAL se daba inicio al proceso de inscripción para el primer semestre. Esta vez él debía cumplir todos los trámites a través de la página UNEARTE. Sebastián estaba familiarizado con la página y rápidamente captó los pasos para realizar su inscripción en línea, según iban apareciendo la disponibilidad de créditos para el semestre. Inscribió seis materias lo cual le daban los créditos suficientes para continuar sus estudios, y además el horario no chocó con ninguna otra materia. Uno que otro día que terminaba las clases a las tres de la tarde. Esto no nos importaba ya que ya estábamos acostumbrados a la dura lucha del transporte público, hechos que fueron anteriormente descritos en otro Post, sobre las dificultades para abordar estas unidades para regresar a casa. Se cumplieron los protocolos de presentación de ciertos recaudos de inscripción, los cuales eran firmados por secretaría, para la obtención del carnet estudiantil que también se obtenía en línea y luego de firmado se plastificaba.
Para este semestre habíamos entrado en contacto con una compañera de estudios de Sebastián que también vivía en nuestra urbanización, y además en la misma calle. La llamaré Marián. Aunque soy uno de los más antiguos en la barriada, mantengo poca relación con los vecinos, salvo las que nos corresponden como miembros de la comunidad. Yo sabía que eran una buena familia y además que el matrimonio se había roto hace unos dos o tres años. Sin embargo el hecho de ser compañera de Sebastián, cambio totalmente el enfoque, pensando ambas partes la posibilidad de hacer equipo para algunos trabajos. El día de la inscripción yo les pedí los recaudos a los dos y fui hacer la impresión del carnet en colores, así como su plastificación.
Se dio inicio al nuevo semestre y con ello cantidad de trabajos, socialización y presentaciones. Me contó Sebastián que a la hora de organizar los equipos su compañera y vecina, decidía de una vez incluirlo a él en su equipo. En la Materia PROYECTO ARTÍSTICO COMUNITARIO, hicieron un equipo conformado por ellos dos y dos chicas más que justamente vivían en el barrio, y que nos enteramos gracias a esa materia. Una de las muchachas tenía su hogar en Guanare, la capital del estado Portuguesa, pero de lunes a viernes se quedaba con un familiar en nuestra Urbanización. Más adelante esta señorita se retiró del grupo ya que reactivaron las clases de UNEARTE en Guanare y por lo tanto no tenía que desplazarse, y así  el grupo se vio reducido a tres.
La madre de Marián empezó a ofrecernos el transporte el cual acepté por cortesía, ya que poco me gusta apoyarme en los recursos de mis vecinos, y además, porque en conocimiento de la situación, sabía que el carrito no iba aguantar mucho tiempo y yo no tendría recursos para ayudar con la reparación. Otro elemento que no me gustaba es que había que esperarlas en la mañana en la puerta de su casa y siempre salía casi a la hora de ingresar a la universidad. Esos dos factores hicieron que fueran pocas las veces que nos fuimos  con ellos, y Sebastián prefería irse mas temprano para desayunar en la panadería y navegar en la web, antes de ir a la universidad. Ocasionalmente también nos ofrecían el transporte de regreso, sobre todos los días que terminaban a las doce. Aquí también había el inconveniente que Marián no esperaba que terminara la clase y se iba al carro de su mamá y me daba pena que ellas tenían que esperarnos, y yo estaba presionando a Sebastián para que saliera rápido, pero él me decía que la clase no había terminado. Así que también decidimos no aprovechar el transporte y que Sebastián disfrutara su clase hasta el final y saliera cuando quisiera salir.
Luego de iniciadas las clases, yo esperaba que se realizaran reuniones de trabajo de equipo con las compañeras que vivían en nuestra urbanización, sin embargo esto no ocurrió ni tan siquiera para hacer el reparto de los puntos del trabajo. Igualmente pasaba el tiempo y no había iniciativa por parte de quien yo consideraba debía asumir la dirección del grupo. Así que le di instrucciones a Sebastián de buscar los puntos y distribuirlos al grupo, y que Marián los recibiera todos y prepara las láminas en PowerPoint ya que ella tenía algunos recursos adicionales en su versión del programa que no teníamos nosotros.  Los primeros trabajos se hicieron así pero ella dejaba para última hora de la noche para trabajar porque estaba dedicada a la iglesia Evangélica. En una oportunidad estaba de viaje y el día anterior fue que le informó a Sebastián él debía preparar otro punto y que la disculpara. Aunque Sebastián tenía ya su trabajo listo, él lo hizo. Fueron haciendo las presentaciones y usaban el pendrive de Marián, pero yo siempre le hacía grabar uno a él con su parte por si acaso ella no iba a clases, ya que empezó hacerlo sin dar explicación. Así que Sebastián cumplía su parte, asistiera  ella o no,  y los profesores entendieron la situación. Antes del final del semestre, Marián se retiró por razones personales y Sebastián se quedó trabajando solo, salvo la Materia Proyecto Comunitario, que el profesor continuó con él y la otra compañera. En una que otra materia hizo equipo con Adrián, Dámaso y Alejandro.  Los muchachos mencionados vivían en sitios muy opuestos al nuestro, por lo tanto la posibilidad de reunirse para la realización de los trabajos estaba descartada, pero ellos se repartían los puntos en la universidad y así salían adelante.
En la materia de especialidad DIBUJO, él siguió la metodología indicada por la profesora. Tenían que ir presentando los avances de los trabajos y ella iba aprobando lo que hacían y sus respectivas correcciones. Cuando llegó la fecha de presentación del trabajo final que incluía la muestra para el público, algunos estudiantes se presentaron con el trabajo terminado y esto fue rechazado por la profesora. Lamentablemente nuestra amiga Marián estuvo en ese grupo. La muestra pública estuvo muy completa y había trabajos espectaculares, pero solo de los estudiantes que habían seguido la metodología. Sebastián realizó un trabajo muy laborioso, llevando la figura de un pequeño carrito de Lego, al tamaño grande. Le quedó muy bien y participó en la muestra pública. Su abuela Dilia y mi persona fuimos los únicos familiares que estuvimos presentes, ya que el resto de la familia estaba muy lejos. Al final de la exposición la profesora dijo que Sebastián fue su mejor alumnos del semestre, delante de los demás compañeros. En una clase ya ella había comentado que:  “se supone que el estudiante especial es Sebastián, pero él tiene todo al día y cumple son sus trabajos; aquí los especiales creo que son ustedes”. Por una parte como padre me sentí muy orgulloso de mi hijo, pero por la otra pensé que esos comentarios en alta voz podrían desarrollar sentimientos negativos en contra de él, ya que muchos de sus compañeros son también jóvenes adultos y podrían no asimilar en su magnitud, la intención  del docente.
Dos materias incluían una salida al campo. Seleccionaron un popular sitio de esparcimiento que quedó encerrado por el desarrollo de la las dos ciudades, Acarigua-Araure. El sitio pertenece geográficamente al Municipio Araure y justamente se denomina la Quebrada de Araure. Como su nombre lo indica es una quebrada muy famosa alrededor  de la que se empezó a desarrollar la ciudad de Araure y que luego quedó como patrimonio histórico de la ciudad, y aun hoy en día, hay gente que va a bañarse en ella en varios sitios a lo largo del recorrido de la quebrada. Las profesoras decidieron ir al balneario que tiene ciertas condiciones para disfrutar de un buen baño, aunque ellos iban a trabajar. Para llegar allá desde la universidad hay que atravesar dos avenidas principales, la cinco de diciembre y la avenida 13 de junio, que tienen mucho tráfico. Llegado el día le hablé mucho acerca de que debía estar pendiente de cruzar con el grupo, y que si se quedaba solo debía pedir ayuda para cruzar. Iguales precauciones de regreso. Le di el dinero para para pagar la entrada y lo dejé en la universidad, yo preocupado y él feliz. Después de mis labores, fui al medio día a buscarlo. No habían regresado. Pasaron como cuarenta y cinco minutos y de repente lo vi venir junto a una de sus profesoras. Le agradecí al docente su atención y emprendimos camino de la parada de los transportes para el regreso a casa. Le iba preguntando como le había ido y qué habían hecho, me  respondió que bien y que realizaron un trabajo de dibujo, que fue corregido allí mismo. También me dijo que cuando terminaron todos sus compañeros se fueron y él se quedó solo con la profesora y él le dijo que se iría con ella para cruzar las calles. Así lo hicieron contando con la paciencia de la profesora. Los resultados del este primer semestre fueron totalmente satisfactorios, tanto por la parte académica como por la continuación de la integración social con sus compañeros, los docentes y el personal de la universidad, ya que es lo que más le cuesta hacer, pero poco a poco ha ido comprendiendo que debe hacerlo en este mundo, que es diferente a de él.